METODOLOGÍA
Los
profesores del Siglo XXI han de aprender a comunicarse con sus estudiantes a través
de una lengua y de un estilo común. Ello no significa cambiar el significado de
lo importante, de lo trascendente, ni tampoco implica fijar otras habilidades
distintas.
Muy
al contrario, significa, por ejemplo, abandonar el “paso a paso” por el “ir más
rápido”; implica profundizar más, pero siempre en paralelo, implica acceder desde
y bajo el azar, etc., pero olvidándose de la eterna y desazonadora pregunta, reveladora
de inconscientes prejuicios: “¿Cómo se enseña lógica de esa manera, con tales
procedimientos?”
Desafortunadamente
para nuestros profesores –Inmigrantes Digitales-, los alumnos que llenan sus
aulas crecieron “a la velocidad de la contracción nerviosa” de los juegos.
Utilizan instantáneamente el hipertexto, descargan música, telefonean desde
dispositivos de bolsillo, consultan la biblioteca instalada en sus ordenadores
portátiles, intercambian mensajes y chatean de forma inmediata. Es decir,
trabajan en Red siempre.
De
ahí que a los estudiantes actuales les impacienten y cansen las conferencias,
así como la lógica del aprender “paso a paso” y la instrucción que está
cimentada en “pruebas de valoración”. Los Inmigrantes Digitales, por el
contrario, piensan que los métodos por los que ellos aprendieron no están
obsoletos, sino que los que empiezan su formación rechazan el esfuerzo y la
seriedad, como también les ocurrió a ellos cuando se iniciaban. Habituarse a
los métodos tradicionales, pues, sólo sería cuestión de tiempo y voluntad, más
que de intentar hablar la misma “lengua” tecnológica.





